Restaurante de cocina de mercado

El restaurante La Llaminera nace de la idea de tres amigos de la infancia con muchas ganas de emprender. Ignacio, Manuel y Víctor han vivido toda la vida en el barcelonés barrio de Montbau y han sido clientes de este establecimiento, situado justo al lado del Hospital Vall d’Hebron. Se reparten las funciones para que todo funcione: uno se dedica a la cocina, el otro a los números y el tercero es el engranaje entre todos para que el motor no se detenga. Años atrás, el negocio creado en 1960 se vio obligado a cerrar, y los tres amigos se atrevieron a relanzarlo y hacerlo rentable. Y en eso están.

La Llaminera tiene como punto fuerte su ubicación, a las puertas del Hospital Vall d’Hebron, por donde transitan cada día miles de trabajadores y visitantes, así como vecinos del barrio. El objetivo es diferenciarse del resto de restaurantes de la zona haciendo cocina de mercado, con procesos de preparación caseros y con la mejor relación calidad-precio. Los tres socios estaban tan convencidos de que sacarían adelante el negocio que lo alquilaron antes de tener la financiación.

  • El impacto en cifras

    La parte más complicada en los inicios de cualquier proyecto emprendedor es la concreción y el desarrollo de la idea de negocio. La Fundació de l’Esperança tuvo un papel decisivo en este punto, les ayudó en la redacción del plan de empresa y les dirigió a MicroBank, que les facilitó una financiación muy asequible, a la medida de sus posibilidades. Hicieron todos los tratos del préstamo en la oficina de CaixaBank que está pared con pared con el restaurante.

  • Importe del microcrédito

    25.000 €

    Inversión total

    75.000 €

    Planes de futuro

    Incorporar una quinta persona a la plantilla.